jueves, 26 de junio de 2008

Historia de Gijón Shiro

En el año 1129, tras un corto pero intenso periodo de guerras civiles y superada la amenaza del advenimiento del Señor Oscuro al plano de los mortales, ascendería al trono de Rokugan el general Toturi, coronado a la sazón como el primero de una nueva dinastía que para la mayoría representaba un renacimiento lleno de oportunidades. Hombre dotado de un firme compromiso con la idea de paz y justicia, los primeros decretos de Toturi I establecerían claramente los diferentes deberes y obligaciones que los clanes debían cumplir, recordándoles sus tradiciones ancestrales e iniciando una política de unidad que venía a continuar la desarrollada por el trigésimo octavo de los Hantei, forzando a través de sus edictos la superación de las rivalidades entre los dirigentes de los clanes.
En este contexto, un grupo de notables de la corte, inspirados por los deseos de concordia del nuevo emperador, promoverían la creación de diversos foros, a lo largo del territorio en los que los representantes de los clanes pudiesen arreglar sus diferencias de forma pacífica, así como desarrollar diferentes intercambios culturales. Por otra parte, estos foros estarían alejados en buena medida de los tradicionales centros de poder, tratando de evitar las ambiciones y conspiraciones que caracterizaban a las cortes de la capital y de las grandes familias.
Surgió así Hihon Shiro como uno de estos primeros foros, situado en el norte, más allá de las Llanuras del Campeón Esmeralda y cerca de las fronteras del Clan del Fénix. Unas altas montañas protegían una línea de costa repleta de bosques y praderas, en la que se levantaría un castillo que ejercería el dominio sobre todo el territorio circundante. En sus inicios un pueblo de pescadores, tras el nombramiento como uno de los centros de la nueva política imperial, el crecimiento de la población fue imparable, llegando a convertirse en una próspera ciudad con un buen número de habitantes.
Antes incluso de que la construcción del castillo finalizase, los clanes enviaron a sus delegados, mostrando su adhesión a la política imperial y sus deseos de superar las recientemente finalizadas guerras civiles. Sin embargo, el sueño de unidad se resquebrajó antes incluso de comenzar: los tempranos acontecimientos que volvieron a llevar el caos a las tierras de Rokugan y colocar al borde del colapso al gobierno de Toturi I, acabaron con los deseos de paz y colaboración entre los clanes. Hihon Shiro no sería una excepción. Los delegados defenderían de forma vehemente las en muchos
casos divergentes posturas de sus familias, llegando a convertir el foro en aquello que se quería evitar: una corte provincial más, repleta de intereses partidistas y ambiciones individuales.
A pesar del fracaso de la idea inicial, ninguno de los gobiernos que ocuparon el poder, decretaron el final de los foros. Pervivieron a lo largo de la historia reciente del Imperio como lugares neutrales en los que desarrollar negociaciones y encuentros diplomáticos.


La historia del juego de la Leyenda de los Cinco Anillos en la ciudad asturiana de Gijón, comienza a principios de 1998, en los inicios de la Edición Jade, concretamente con el primer episodio de la expansión Hidden Emperor. Sería un pequeño grupo de amigos que compartían la afición por los juegos de cartas coleccionables, los de estrategia y el rol, quienes darían inicio al desarrollo de este juego ambientado en un mundo de fantasía con elementos basados en las culturas china y japonesa principalmente.

Cada miembro del grupo se identificó con la defensa de una facción, estando prácticamente todas representadas. Durante los primeros años, el número de jugadores apenas aumentó, estableciéndose buenas relaciones con otros aficionados de Asturias, sobre todo de Oviedo y Avilés, celebrándose encuentros cada cierto tiempo en torneos locales. En los últimos años de la Edición Perla, nuevos jugadores se unieron a la pequeña comunidad, la cual comenzaría a reunirse de forma habitual en la tienda Capua Hobby’s.

Con la llegada de la Edición Oro, muchas cosas cambiaron en el juego, al sufrir este una profunda remodelación en varios de sus planteamientos. En Gijón Shiro los cambios también se harían notar: un buen número de aficionados se unirían al juego, mientras algunos de los veteranos lo abandonarían. No obstante, el balance acabó por resultar positivo al crecer considerablemente la comunidad de Leyenda de los Cinco Anillos e incrementar por ello las diferentes actividades; se hicieron más y mayores torneos, algunos aficionados aumentaron sus contactos con otros jugadores de otras provincias y se viajó en muchos casos a competiciones fuera de Asturias, así como se recibieron visitas desde Santander o A Coruña. Un factor que sin duda tuvo un papel destacado en la relación con otras comunidades, sería la página web de La Voz de Akasha, el más importante foro de comunicación y reunión de aficionados de Leyenda de los Cinco Anillos en España. Indudablemente, todas estas cuestiones ayudaron a enriquecer el juego y mantenerlo con una notable actividad.

Sin embargo, diversos factores y circunstancias provocaron a finales de la Edición Diamante una crisis que prácticamente acabó con el juego. Para muchos, el espíritu inicial de Leyenda de los Cinco Anillos se había ido perdiendo en un camino que llevaba hacia una práctica más competitiva y con acciones más definitivas en cada expansión. A su vez, el ritmo de implicación que resultaba necesario para continuar estando actualizado en el juego, unido a un cada vez mayor cansancio por los años dedicados al mismo, se unieron a los diversos desencadenantes de la crisis. De esta forma, a comienzos de la Edición Loto, la comunidad de jugadores de Leyenda de los Cinco Anillos en Gijón puso fin a la práctica de este juego, que se había venido desarrollando de forma continuada desde hacia más de ocho años.

No obstante, la desaparición no sería completa. Algunos jugadores continuaron en solitario con la práctica de su afición, mientras otros mantenían ciertos lazos con el juego a través de Internet y de páginas como La Voz de Akasha. Al final, lo que parecía ser un punto y final, resultaría ser un punto y aparte. Unas primeras sugerencias por parte de un puñado de veteranos de recordar su afición mediante algunos duelos con mazos de formato Open, fueron seguidas por la eclosión de un deseo común de volver a recuperar el juego, integrando a los nuevos miembros que estaban mostrando interés, en un formato para todos. Con la llegada de una nueva edición, la de Samurai, se encontraría la fórmula más conveniente, resurgiendo nuevamente el fenómeno de La Leyenda de los Cinco Anillos en la ciudad.

Actualmente, la situación del juego es notablemente satisfactoria, con una comunidad de más de una veintena de jugadores, y la celebración de al menos un torneo al mes. Se está retomando la relación con integrantes de otras comunidades, debiendo destacar la amistad existente con los compañeros de Segovia, los cuales han sido un apoyo en este nuevo resurgir del juego. También debemos señalar la participación nuevamente de miembros de Gijón Shiro en torneos nacionales.

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